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Yoga y Kundalini

Escrito por: Shifu
Profesora Patricia Neira

El Yoga es una ciencia completa de la vida, que se originó en la India hace muchos miles de años. Es el sistema de desarrollo y evolución personal más antiguo que hay en el mundo, y abarca el cuerpo, la mente y el espíritu. Los antiguos yoguis tenían una comprensión profunda de la naturaleza esencial del hombre, y de lo que este necesita para vivir en armonía consigo mismo y con el medio ambiente. Percibieron el cuerpo físico como un vehículo, en el cual la mente es el conductor, el alma la verdadera identidad del hombre, y la acción, las emociones y la inteligencia las tres fuerzas que movilizan el cuerpo-vehículo. Para que haya una evolución integrada, estas tres fuerzas deben estar en equlibrio.

Cualquiera puede practicar el Yoga. No se necesita ropa especial: basta con un pequeño espacio y un deseo intenso de llevar una vida mas sana y realizada.

El OM

Esta palabra eterna es todo: lo que fue, lo que es y lo que será. En la letra sánscrita, la curva inferior larga representa el estado de sueño, la curva superior el estado de despertar, y la que parte del centro simboliza el dormir profundo y sin sueños. La medialuna creciente es la representación del maya, el velo de la ilusión, y el punto el estado trascendental. Cuando el espíritu individual que hay en el hombre atraviesa el velo y descansa en lo trascendental, queda liberado de los tres estados y de sus cualidades.

El Prana

El punto central de toda práctica de yoga es el movimiento del prana, fuerza vital o energía vital. El prana se
encuentra en la materia, pero no en la materia. Está en el aire pero nó en el oxígeno. Es una forma sutil de energía que, transportada por el aire, el agua, los alimentos y la luz solar; anima todas las fuerzas materiales. Mediante las prácticas de las asanas (posturas) y el pranayama (ejercicios respiratorios) se absorbe mayor cantidad de prana y se lo almacena en el cuerpo, con lo que se logra gran vitalidad y energía. Además del cuerpo físico, los yoguis consideran que el hombre posee al menos otros dos cuerpos que lo rodean: el cuerpo astral y el cuerpo causal. El prana es el vínculo vital entre el cuerpo astral y el físico.

Los Nadis y la Kundalini

Los nadis son canales nerviosos del cuerpo astral, a través de los cuales fluye el prana. Las asanas y el pranayama están destinados a la purificación de los nadis, ya que cuando éstos de hallan bloqueados, el prana no puede fluir libremente; lo cual resulta en una mala salud.
De acuerdo con los antiguos yoguis, hay unos setenta y dos mil nadis. De todos ellos, el más importante es el sushumna, cuya manifestación en el cuerpo físico es la médula espinal. A cada lado del sushumna hay otros dos nadis llamados ida y pingala, que corresponden a los ganglios simpáticos de la médula espinal.
La kundalini es un energía cósmica dormida o estática, a la que se suele representar como una serpiente enrollada. Se halla situada en la base del nadi sushumna, en el chakra muladhara (chakra raiz); es posible activarla mediante el pranayama u otras prácticas yoguicas.

Los siete chakras

Los chakras son centros de energía situados en el cuerpo astral. Seis de ellos se encuentran localizados a lo largo del nadi sushumna, y el séptimo, el chakra sahasrara, en lo alto de la cabeza, en la coronilla.

A todos se los representa con cierto número de pétalos que corresponden al número de nadis que emanan de ellos. Cada pétalo representa una vibración sonora que se produce cuando la energía kundalini atraviesa el chakra. Además todos los chakras, excepto el sahasrara, tienen su propio color, su elemento y su mantra; se corresponden en el cuerpo físico con los plexos nerviosos situados a lo largo de la columna.

En la base del sushumna está el muladhara, que corresponde al plexo sacro, es ahí donde duerme la kundalini; le sigue swadhisthana correspondiente al plexo prostático (hombre) o al plexo ovárico (mujer); manipura, el tercer chakra, corresponde al plexo solar y es el centro principal del almacenamiento del prana; anahata, localizado en la región del corazón, corresponde al plexo cardíaco; vishuddha, en la región de la garganta, al plexo laríngeo; ajna, situado entre las cejas y el plexo cavernoso; sahasrara, el séptimo chakra y el más elevado, corresponde en el cuerpo físico a la glándula pineal.

A medida que la kundalini va pasando a través de los diversos chakras, se esperimentan diferentes estados de consciencia. Cuando la kundalini llega al séptimo chakra, el yogui alcanza el samadhi; aunque sigue funcionando en el plano material, ha llegado a un nivel de existencia que trasciende el tiempo, el espacio y la causalidad.