Cocina y alimentación natural
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- ES COMPLETA…
…en ella abundan:- Proteínas (25% en las legumbres)
- Hidratos de carbono (75% en los cereales, 59% en las lentejas, 61% en las pasas)
- Grasas (60% en las frutas secas, 99% en el aceite de oliva)
- Sales minerales (abundantes en las verduras y en las frutas)
- Vitaminas (en gran cantidad en los granos, frutas, verduras y hortalizas)
- NO PRODUCE PUTREFACCIONES EN EL INTESTINO…
…con lo que evita esa importante causa de infecciones y autointoxicación. - ES ALIMENTACION DE FUERZA Y RESISTENCIA…
..por su abundancia en hidratos de carbono, que es un combustible muscular. Una alimentación excitante, tóxica y abundante en proteinas, como es la cárnea, dificulta el trabajo del músculo, porque lo fatiga y recarga de productos tóxicos y de desintegración proteica. Una alimentación vegetariana, en cambio, proporciona por medio de los hidratos de carbono, el combustible muscular más adecuado, evitando el recargo de las toxinas ácidas que dificultan progresivamente la contracción de las fibras musculares. Actualmente, se le viene dando la importancia debida a la alimentación adecuada dentro del campo de los deportes y pruebas físicas, prefiriendo la comida sencilla y sana que, tradicionalmente y por instinto, venían haciendo los campesinos dedicados a la agricultura. Cabe señalar también, a modo de curiosidad, que fue el atleta griego Ico de Tarento quien advirtió las grandes ventajas de un régimen exento de carnes y excitantes para conseguir la máxima eficiencia en el ejercicio muscular. Desde aquellos tiempos de la antigua Grecia hasta la actualidad, nadie puso en duda tales conceptos. - DEJA DESCANSO SUFICIENTE A LAS VÍSCERAS…
…ya que no las obliga al exagerado trabajo de neutralización tóxica (insuficiente la mayor parte de las veces), a la que las obliga la ingestión de productos animales. Hay que tener en cuenta que la carne contiene alrededor de cinco millones de bacterias de la putrefacción por cada gramo. Y el agua que contuviera la milésima parte de esa cantidad seria rechazada por impotable. En cambio, la carne se come algunas veces cruda o semicruda (jamón y otros embutidos), sin pensar que una gran parte de su producto digestivo pasará a pudrirse en el intestino. Por otra parte, es falso que las carnes blancas y el pescado resulten menos tóxicos. La importancia de suprimir la putrefacción intestinal se hace cada vez más evidente, a medida que la ciencia va relacionando la existencia de venenos intestinales con ciertas enfermedades crónicas, como las cardiacas, el reumatismo, la arterioesclerosis y las digestivas en general. - EVITA EL SACRIFICIO DOLOROSO DE ANIMALES...
…la mayor parte de los pueblos orientales (chinos, siameses, coreanos, japoneses y, por lo tanto, las tres cuartas partes de la humanidad) apenas comen carne. Y nada puede reprochárseles en cuanto a sus condiciones de trabajo físico y resistencia nerviosa. Incluso en España, hace sesenta años, los campesinos eran muy parcos en el consumo de carne, de las que solo hacían exceso en las fiestas populares. Los grandes platos regionales, que han mantenido durante siglos el vigor y la resistencia de la raza, están hechos con vegetales.
Decálogo de la alimentación natural
Los 10 mandamientos del buen comer
- Comer unicamente cuando se sienta apetito y beber solo cuando se tenga sed.
- No beber durante las comidas. Los líquidos -en la menor cantidad posible- deben ingerirse después de comer; de lo contrario, diluyen el jugo gástrico, impidiendo que éste actúe eficazmente en el proceso de la digestión.
- Evitar los alimentos contaminados. Los contaminantes pueden ser colorantes, preservantes, edulcorantes, insecticidas, funguicidas, sazonadores artificiales, etc. Estos nocivos aditivos químicos se encuentran en la mayor parte de los fiambres, embutidos, bebidas cola, mayonesas, dulces, mezclas para postres, pan común y alimentos enlatados, entre otros ejemplos.
- Optar por los alimentos frescos. Es conveniente comprar las frutas y verduras en forma diaria. Recordar siempre cuáles corresponden a la estación, para evitar las que se maduran artificialmente o son conservadas en refrigeración hasta su venta.
- No ingerir los alimentos ni demasiado fríos ni demasiado calientes. Ambos provocan malas digestiones.
- Hacer 3 comidas diarias. Si bien se trata de un principio general -pueden darse excepciones, el índice más claro de una nutrición completa es no volver a sentir apetito hasta pasadas 7 u 8 horas de la última comida. Pero esto no significa excederse: los primeros síntomas de satisfacción deben alejarnos de la mesa.
- Cenar liviano. Recordar aquella vieja norma de “desayunar como un rey, almorzar como un burgués y cenar como un mendigo “.
- Caminar después de comer. Lo ideal es llegar a un promedio de 5 km a lo largo del día. Si esto no fuera posible, recordar que no conviene acostarse inmediatamente después de comer; es preferible reservar el tiempo disponible para una caminata corta posterior a la cena.
- Masticar lenta y cuidadosamente es el primer paso para lograr una buena digestión: permite extraer de los alimentos todos los elementos nutritivos que contienen. Uno de los peores hábitos de la sociedad moderna es el de comer apurado; el resultado a una masticaci6n insuficiente, que provoca fermentaciones estomacales y/o intestinales.
- Evitar los nervios. Concentrarse en la comida, no aprovechar esos momentos para resolver problemas económicos, laborales, afectivos, etc. Nada de discusiones, quejas, malas noticias o recuerdos. Un ambiente bien iluminado y ventilado, una conversación agradable y una música serena, también favorecen la digestión y, por supuesto, el espíritu.

