Tai Ji Quan (Tai chi chuan)
El tai chi chuan es una de las artes tradicionales de China. La práctica de varios siglos ha demostrado que el tai chi chuan tiene gran importancia en la prevención y curación de algunas enfermedades. Esta disciplina constituye un tratamiento muy eficaz para curar la presión alta, las afecciones cardiacas, mejoran el proceso fisiológico y fisicoquímico del cuerpo a través de la relajación, la tranquilidad del mental y la respiración. Existen varios estilos de taichi chuan.
- Características del Tai Chi Chuan
- Los beneficios del Tai Chi Chuan
- El modo de practicarlo
- Posiciones corporales básicas
- Puntos a tener en cuenta
- Veinticuatro movimientos simplificados de Tai Chi Chuan
- Filosofía del Tai Chi Chuan
- Horarios de clases
Las Características del Tai Chi Chuan
- Al formar parte el tai chi chuan de las artes marciales chinas, es un tipo de ejercicio tradicional, que pertenece al reino de la cultura física y tiene algunas características deportivas. Ejercitarse mediante el tai chi chuan es un buen modo de mejorar la salud. Se ha demostrado que la practica del tai chi chuan posee ciertos poderes curativos y reconstituyentes, lo cual constituye una de las razones por las que se ha hecho tan popular entre la población china.
- La mayoría de las acciones en las artes marciales chinas tienen implicaciones de defensa y de ataque. Los movimientos de tai chi chuan se componen, sin excepción, de técnicas y habilidades para golpear, dar patadas, derribar y bloquear articulaciones. Aun cuando por lo general en la practica del Yang, del Wu o del estilo Sun de tai chi chuan se requieren movimientos suaves y lentos, hay que considerar también la existencia del estilo Chen. Las principales características de este estilo son una combinación de vigor y suavidad, alternando entre la rapidez y la lentitud. El análisis del propósito del ataque-defensa encarnado en los movimientos no solo despierta el interés del los practicantes por aprender, sino que contribuirá también a la correcta realización del los movimientos.
- Una característica destacada del taichi chuan es que generalmente se le describe como que “contiene tanto forma como espíritu”, “combinando lo exterior y lo interior en una sola cosa”. Dado que los movimientos de taichi chuan se extraen de técnicas que no son de combate, es esencial que los movimientos se ejecuten en el espíritu del ataque-defensa. Por otro lado los movimientos deben estar en armonía con la respiración y con el propio pensamiento consciente, a fin de poder alcanzar la unidad del espíritu interno y de la apariencia externa. Esta característica es un aspecto clave de las artes marciales chinas, que refleja también el espíritu tradicional del pueblo chino. Las características distintivas de las artes marciales solo emergen si se sigue este modelo cuando se practica tai chi chuan; de otro modo los movimientos se convierten simplemente en danza o en ejercicio común.
- El tai chi chuan posee un contenido muy sustancial, con varias escuelas, tales como la Chen , la Wu , la Sun, y la Yang, y amplias series simplificadas o creadas recientemente basadas en los estilos antiguos. Su extensa adaptabilidad le permite responder a las diversas exigencias de personas de distintas edades o condiciones físicas, y satisfacer las necesidades de pacientes que sufren distintas enfermedades. En lo relativo al clima, el área de entrenamiento y la indumentaria y el equipo necesarios, el tai chi chuan es mas practico y fácil de ejecutar que otros deportes, puesto que no se necesita casi nada especial para hacer los ejercicios.
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Los Beneficios del Tai Chi Chuan
- Desarrollo de un buen físico de forma equilibrada
El tai chi chuan es muy beneficioso para el esqueleto, los músculos y las articulaciones del cuerpo. Dado que un movimiento sencillo hará que se mueva todo el cuerpo, la totalidad de los músculos y de las articulaciones se estarán moviendo, siempre y cuando el practicante comience el ejercicio de la forma correcta. Sin duda alguna, la practica regular producirá un desarrollo general y armónico del físico, lo cual es una de las razones por las que el tai chi chuan ha sido tan popular desde los tiempos antiguos. - Prestar atención tanto al interior como al exterior
No solo los movimiento de todas las articulaciones y de todos los músculos son buenos para el buen estado físico, sino también la atención altamente concentrada, la respiración profunda y vigorosa y la coordinación entre la conciencia, la respiración y el movimiento. Puede mejorar enormemente las funciones reguladoras del sistema nervioso central y beneficiar así a todo el cuerpo, especialmente a los órganos internos. - Moldear el temperamento
Los movimientos de tai chi chuan están todos enlazados en una cadena continua. Deben efectuarse lenta y suavemente. Por tanto es preciso que el practicante este totalmente tranquilo, ayudando así a cultivar el autocontrol y contribuyendo al dominio del carácter impulsivo. Esto puede ser bueno para que la gente se lleve bien entre sí en una sociedad tan complicada como la actual. - Curación de las enfermedades y recuperación de la salud
Es verdad que el tai chi chuan posee varias características que favorecen su popularidad, pero tal vez sean sus efectos terapéuticos el principal factor para que la gente tenga a este arte en gran consideración. Se ha demostrado científicamente que el tai chi chuan puede producir ciertas influencias sobre cada uno de los principales sistemas del cuerpo humano, especialmente sobre el sistema nervioso central, el sistema cardiovascular, el sistema respiratorio y el sistema digestivo. Realmente, es beneficioso para los pacientes que sufren enfermedades crónicas, tales como presión arterial alta, ulceras de estomago, problemas cardiacos o artritis. Aunque los movimientos suaves y uniformes del taichi chuan no consumen mucha energía, las cargas varían con distintas duraciones, frecuencias y con la altura de la postura, lo cual posibilita que los pacientes lleven a cabo los ejercicios que mejor se adapten a sus condiciones físicas.
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- Mente tranquila y cuerpo relajado
La expresión “mente tranquila” significa que, mientras se practica tai chi chuan, la mente debe estar sosegada y no debe pensarse en nada más. Con la conciencia dirigiendo los movimientos, la atención debe concentrarse en los detalles de cada parte de los mismos, de modo que las implicaciones del ataque-defensa puedan manifestarse a través del espíritu concentrado y se puede lograr el llamado estado “el cuerpo va donde llega el espíritu”. La “mente tranquila” puede favorecer la excitabilidad en los centros motores nerviosos, contribuyendo así a la regulación de funciones del sistema nervioso central y a la superación de la fatiga en otras áreas de la corteza cerebral. Todo esto provocara mejoras en la función de otros órganos corporales. La “mente tranquila” puede favorecer también la integración de movimientos y la combinación del espíritu interno y de la apariencia externa, mejorando con ello la calidad del ejercicio. La expresión “cuerpo relajado” significa que las posturas deben ser naturales y relajadas; todos los músculos, articulaciones y ligamentos deben estar relajados, de manera que todas las partes de las extremidades y del tronco puedan doblarse o extenderse libremente y con naturalidad. La clave de ello estriba en que, con todo el cuerpo relajado y con la consciencia dirigiendo la respiración y los movimientos, los mismos sean constantemente uniformes y fluidos, y que ningún músculo este agarrotado ni rígido, pero tampoco fláccido ni falto de fuerza. - Movimiento continuo y circular
Desde el principio hasta el final, todos los movimientos deben ir estrechamente enlazados en una cadena sinfín, sin ninguna interrupción o parada perceptible. Tal como se describe en un antiguo ensayo sobre tai chi cuan, “deben seguirse unos a otros continuamente, como el constante fluir del agua en un río o en el océano”, siendo el final de un movimiento el comienzo del siguiente. Cualquier interrupción entre movimientos creará una sensación de falta de armonía. Por otro lado, el tai chi chuan se distingue de otras artes marciales por el característico recorrido circular de sus movimientos. Las extremidades se mueven siempre en círculos o en curvas, cambiando de una posición a otra de forma libre, natural y suave. Para seguir este modelo, hay que mantener tanto las extremidades superiores como las inferiores en una curva natural y evitar cualquier interrupción brusca. - Suavidad y uniformidad
Excepto en algunas acciones violentas, la mayoría de los movimientos de tai chi chuan deben efectuarse suave y uniformemente. Los practicantes deben mantener un ritmo uniforme y no apresurado a lo largo de todo el ejercicio, evitando ir deprisa en un momento dado y lentamente a continuación. Es absolutamente preciso mantener cada parte del cuerpo en un movimiento uniforme y constante. Pero el practicante debe recordar que una mayor lentitud no significa necesariamente que sea mejor. Nunca hay que bajar el ritmo hasta el punto en que aparezcan interrupciones. - Coordinación de las mitades superior e inferior del cuerpo
Los movimientos corporales deben estar bien coordinados durante todo el ejercicio. Las extremidades superiores deben moverse en cooperación con las inferiores y viceversa, tanto si la acción es compleja como sencilla. Es muy importante emplear la cintura como el eje principal del movimiento a fin de conseguir una perfecta armonía. Sea cual fuere la parte en movimiento, el resto debe seguir. Con frecuencia esto se describe como “un solo movimiento mueve todo el cuerpo”, lo cual revela el significado de la palabra “coordinación”. - Concordancia de lo interno (espíritu) y de lo externo (forma)
Al practicar tai chi chuan, la mente es dominante, guiando los movimientos del practicante durante la práctica. Además la respiración debe estar bien coordinada con los movimientos. En este aspecto, la conciencia y la respiración representan lo interior, y los movimientos del cuerpo son el exterior. Los practicantes deben centrar su atención sobre las acciones físicas y hacer que los ojos sigan los movimientos de las manos de modo que la conciencia interna pueda manifestarse a través de la expresión clara de los ojos. Esto se puede describir como ” los ojos siguiendo a las manos”, o como “los ojos reposan sobre el lugar al que llegan las manos”. Por otro lado, cuando los practicantes alcanzan una mayor habilidad en los movimientos corporales, deben ser capaces de adaptar su respiración al ritmo y tipo de movimiento para que pedan actuar no sólo uniforme y libremente, sino también respirar de manera uniforme y natural. En especial, acciones tales como abrir, estirar, extender y elevar van acompañadas habitualmente por la inspiración; y a su vez, acciones como cerrar, doblar, contraer y caer suelen ir acompañadas por la espiración. Cuando el espíritu, la respiración y el movimiento están en perfecta armonía, la concordancia de lo interno y de lo externo deja de ser un objetivo inalcanzable, convirtiéndose en una habilidad manifiesta. - Distinción clara entre vacío y sólido
La transformación “vacío-sólido” es una característica destacada del tai chi chuan. Cuando una acción se contempla como un todo, la postura completada es sólida, mientras que el proceso del movimiento es vacío. Cuando una acción se analiza parcialmente, la pierna que soporta la mayor parte del peso es sólida, mientras que la pierna que se mueve o ayuda a sostener el cuerpo está vacía; las extremidades que expresan el fundamento principal del movimiento son sólidas, mientras que las extremidades que desempeñan una función meramente subsidiaria están vacías. Es preciso que los movimientos sean sustanciales y constantes para ser sólidos, pero para ser vacíos deben estar libres de estorbos y ser implícitos. El vacío y la solidez son relativos y se transforman constantemente entre sí. Teniendo conciencia de lo que debe ser sólido, el practicante debe prestar atención al desplazamiento de su peso, a los movimientos de sus extremidades y a la distribución de su fuerza, a fin de que pueda distinguir claramente no sólo entre vacío y sólido, sino transformarlos también con naturalidad y flexibilidad. Para el practicante es imposible mantener el cuerpo y las extremidades bien equilibrados si fracasa en esta norma básica.
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- La cabeza
Mantener la cabeza erguida, con el cuello relajado de forma natural y el mentón ligeramente hacia adentro. Coordinar el movimiento del cuello con el cambio de posición del cuerpo y el giro del torso, pero sin dejar que la cabeza se balancee. La expresión facial debe ser natural. Respirar por la nariz con la boca cerrada con naturalidad. La cabeza debe estar erguida y mirar hacia delante. - El tronco
a) Pecho y espalda
Una de las reglas básicas es: “mantener el pecho hacia adentro y la espalda extendida”. Esta descripción significa que el practicante no debe sacar el pecho, sino permitir que los músculos de la espalda se extiendan libremente mientras los brazos estén en movimiento, de manera que pueda tener una sensación de “que va hacia atrás”. De hecho, tanto los músculos del pecho como los de la espalda deben estar relajados para eliminar la tensión sobre las costillas. Ello asegura una respiración natural. Procurar no cometer el error de encorvar la espalda.
b) Cintura
La cintura, es decir, la columna lumbar, es el principal sostén del cuerpo. Como pivote del movimiento, desempeña una función muy importante en la armonización del movimiento, en la regulación de la postura y en el equilibrio del cuerpo. Mientras se practica, hay que asegurarse de que se mantiene la cintura relajada y la columna erguida con naturalidad, a fin de asegurar libertad en el giro y en los cambios de posición. No se debe sacar la barriga ni doblar la cintura, ya que se dificultaría la flexibilidad y la integración del movimiento.
c) Caderas
Mantener las caderas ligeramente hacia adentro evitando que sobresalgan hacia fuera, a fin de no echar a perder la postura natural. Esto, junto con la cintura relajada, capacita al practicante no solamente para mantener el cuerpo más estable sino también para mover las piernas con agilidad. No obstante, las caderas no deben tensarse excesivamente, ya que ello podría restringir la libertad de la cintura o entorpecer la acción de las piernas. - Las piernas
Las acciones de las piernas son de gran importancia para la estabilidad y el equilibrio del cuerpo, y para la flexibilidad y destreza al dar un paso. En consecuencia, durante la práctica, debe tenerse un cuidado especial en la posición de los pies, en la flexión de las piernas y en la transformación entre el vacío y la solidez al desplazar el peso. Al mover las piernas, la entrepierna debe mantenerse relajada y las piernas dobladas por las rodillas. La elevación y el descenso de los pies debe ser ligero y ágil. Al dar un paso, una de las piernas soporta el peso para mantener el cuerpo estable, mientras la otra pierna se desplaza lentamente. Al ir hacia delante, hay que apoyar primero el talón sobre el suelo; al ir hacia atrás, se debe apoyar primero la punta del pie en el suelo; después la planta y finalmente el talón. El sistema “primero la punta del pie” también es preciso emplearlo para el paso de seguimiento y el paso con un brinco. La elevación y el descenso del muslo deben ser suaves y lentos. - Los brazos
La regla elemental para los brazos recibe con frecuencia el nombre “hombros hundidos y codos caídos”, significa con ello que las articulaciones deben estar relajadas y bajas. No se deben encoger los hombros mientras se practica. Cuando se extiende el brazo, nunca se llega a enderezar totalmente, ni se dobla excesivamente. De hecho, los brazos deben estar bien arqueados durante toda la secuencia, evitando todos los movimientos directos o angulares. La regla para las manos es: “dedos extendidos hacia fuera y muñecas mantenidas abajo”. Es preciso que el practicante extienda los dedos con naturalidad, con las palmas ligeramente ahuecadas y las muñecas un poco dobladas. Los movimientos de las manos deben ir alineados con los de los brazos . Debe prestarse mucha atención a los sutiles cambios de las manos que tienen lugar frecuentemente con la rotación de los brazos.
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- No estar excesivamente ansioso por tener éxito con rapidez
Dado que los movimientos del tai chi chuan tienen formas externas complejas y un profundo fundamento, el practicante no debe mostrarse impaciente por alcanzar resultados con rapidez. De lo contrario, sólo conseguirá copiar las acciones de forma mecánica pudiendo no llegar a comprender la esencia del arte. Además, si la persona que se entrena pide siempre más y busca resultados rápidos, inevitablemente los movimientos no podrán llegar al nivel correcto. Y cuando se dé cuenta de la necesidad de rectificar, resultará demasiado difícil hacerlo por causa de los hábitos motores ya formados. Esto se describe frecuentemente como “fácil de aprender pero difícil de corregir”. Por tanto, poniendo énfasis sobre la calidad, el principiante no pedirá demasiado al comienzo. Debe pasar a la forma siguiente únicamente después de que pueda realizar los movimientos anteriores con precisión. - Aprender primero las formas
Las formas son las representaciones de los movimientos. Es necesario que el principiante aprenda primero los movimientos de tai chi chuan de acuerdo con la lista de nombres de los movimientos. Debe imitar los movimientos, tal como se los enseñe el instructor, lo más fielmente posible y recordarlos. Mediante el entrenamiento, conseguirá gradualmente hacer que sus propios movimientos sean similares en apariencia a los estándares del instructor. Generalmente, los principiantes deben practicar primero una forma grande (con movimientos expansivos) antes de entrenarse en una forma pequeña, lo cual se describe como “buscar primero la expansión, luego la concisión”, puesto que una forma grande favorece con mayor facilidad la comprensión y el entendimiento de los movimientos. Al aprender las formas, debe tenerse un cuidado especial en la posición de cada parte del cuerpo. Las implicaciones del ataque-defensa encarnadas en los movimientos no deben descuidarse nunca en esta fase. - Seguir el orden correcto de los movimientos y avanzar paso a paso
En el proceso de aprendizaje de las formas, debe ponerse un interés especial en las reglas básicas del tai chi chuan. Todos los movimientos deben ser lentos, suaves, uniformes y constantes, de manera que pueda establecerse una base sólida. Solamente sobre esta base puede el practicante proceder a satisfacer las exigencias de flexibilidad, continuidad, serenidad y relajación. Después, puede concentrar su atención sobre la transformación entre vacío y solidez, la regulación de la respiración y la aplicación de la conciencia. Es necesario también practicar desde una postura alta hasta una postura baja, para incrementar el impulso, especialmente en el caso de personas con una deficiente condición física. - Perseverar en la práctica
Aparentemente, no es difícil aprender tai chi chuan, pero solamente podemos comprender su extrema sutileza si lo estudiamos con una dedicación absoluta. El estudiante no sólo debe estudiar cuidadosamente, sino también perseverar en la práctica, para alcanzar la verdadera esencia del tai chi chuan y obtener sus beneficios curativos y de mejora de la salud. Si se trabaja con repentinos arranques y súbitas paradas, como quien pesca durante tres días para dejar que se sequen las redes durante otros dos, no será posible dominar el tai chi chuan, y sus efectos beneficiosos serán, por supuesto, imposibles de alcanzar.
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Veinticuatro Movimientos Simplificados de Tai Chi Chuan
Los nombres de los veinticuatro movimientos.
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- Forma de apertura
- Partir la crin del caballo salvaje (izquierda y derecha)
- La grulla blanca extiende las alas
- Cepillar la rodilla y paso torcido (izquierda y derecha)
- Tocar la flauta
- Dar un paso atrás y hacer girar los brazos (derecha e izquierda)
- Agarrar la cola del pájaro (izquierda)
- Agarrar la cola del pájaro (derecha)
- Latigazo sencillo (izquierda)
- Ondular las manos como si fuesen nubes
- Latigazo sencillo (izquierda)
- Caricia alta sobre el caballo
- Patada con el talón derecho
- Golpear las orejas con los puños
- Girar y dar una patada con el talón izquierdo
- Descender y permanecer de pie sobre una sola pierna (izquierda)
- Descender y permanecer de pie sobre una sola pierna (derecha)
- Trabajar en lanzadera (derecha e izquierda) 1
- Enhebrar un aguja en el fondo del mar
- Mover la espalda con rapidez (defensa rápida y empuje)
- Girar, desviar, rechazar y golpear
- Aproximación aparente
- Cruzar las manos
- Forma de cierre
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Taoísmo
Tanto en el Taichi como en el Chi Kung la filosofía se basa en dos áreas principales: La primera y mas importante es el Taoísmo, el cual surge del I Ching (Libro de los Cambios), que fue desarrollado por Fu Hsi, el primer Gobernante de China (alrededor de 3300 a.C.), por el rey Wen y su hijo, el duque de Chow (alrededor de 1100 a.C.); y finalmente, por Confucio (siglo Vl a.C.). La segunda, proviene del Budismo.
La filosofía taoísta está basada en un concepto abstracto y primordial al que su creador dio el nombre de Tao. Dicho concepto es prácticamente imposible de definir, porque , según afirma el propio Lao-Tse.
Pese a su complejidad el Tao es el principio y fin de todas las cosas. Se diria que es la sustancia de la que esta hacho el mundo, la esencia del pensamiento, el ultimo y mas primordial substrato de toda la vida.
El Tao es el símbolo mas profundo y mas vasto de toda la cultura China. Es el principio del orden universal que rige tanto el microcosmos como el macrocosmos.
Es tan grande que no implica fin y tan pequeño que nada se le escapa. Es tan vasto que no hay nada que no contenga y tan profundo que nadie puede sondearlo.
Para los antiguos chinos, el universo está constituido por una sola energía, el Tao; gráficamente se puede representar por un circulo que contiene dos zonas, una blanca y otra negra; es decir, el Tao se manifiesta por dos formas opuestas, el Yinn y el Yang.
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La teoria del Yinn/Yang se deriva del Chi y es su prolongación directa. Sin embargo, Yinn y Yang no son absolutos, sino que cada uno posee una pequeña parte del otro: Yinn participa de la naturaleza de Yang y Yang de la de Yinn. Ambos mantienen entre sí una relacion tan intima que ninguno de los dos existe sin el otro, naciendo todas las cosas del universo de esta interrelación. El punto negro en el área blanca y el punto blanco en el área negra quieren indicar que cada una de las partes incluye a su opuesto.
Asi, Yinn y Yang constituyen dos fuerzas complementarias que actuan incesantemente en el universo, indicando claramente que todo cuanto en él se encuentra conlleva su correspondiente opuesto, izquierda y derecha, arriba y abajo, delante y atrás, frio y caliente, etc.
Dice Lao Tse: “El sabio no inventa los principios, sigue el orden de la naturaleza”. La posición del ser humano es la de mediador entre las dos fuerzas del Universo: el cielo y la tierra; y debe mantener el equilibrio entre ellos, tanto física y mental como espiritualmente. Está situado en el centro, por eso, tanto en la filosofía Taoísta como en el Budismo, ese punto central, entre los dos extremos, es una posición que le permite al ser humano comunicarse con ambos (opuestos, complementarios) de forma armoniosa; de este modo, el ser humano baja a la sombra y eleva la sombra a la luz, produciendo así la unidad. Consiste en mantener el equilibrio del Yinn y el Yang, evitando los extremos y estableciendo así la armonía.
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Los Tres Tesoros
Los Tres Tesoros de la vida son Jing (esencia), Chi (energía) y Shen (espíritu). Como el Yinn y el Yang, los Tres Tesoros son entidades claramente distintas pero completamente interdependientes. A diferencias de las energías del Yinn y del Yang, que impregnan el mundo animal como el inanimado, la esencia, la energía y el espíritu van asociados con la vida, en especial con la vida humana. Entre los tres abarcan los tres niveles fundamentales de la existencia en todos los seres vivos: el físico, el energético y el mental. Los Tres Tesoros se consideran como preciosos dones del Tao, el legado natural dela vida que todos los seres vivos reciben al nacer, y son su fuerza y equilibrio mutuo los que determinan la salud y la longevidad humana.
- JING, o esencia, es el nombre que damos a las partículas más finas que constituyen al hombre. Esencia vital, trama de la vida contenida en un grano o en la semilla de un ser, que le permite desarrollarse según los criterios de su especie. Por ejemplo, es el Jing el que hace que una manzana solo pueda producir una enzima y que todo el desarrollo del árbol esté presente en su semilla, en estado latente invisible. Por una parte se define al Jing innato, transmitido por los padres en el momento de la concepción y que es el origen de los fenómenos de transformación que permitirán la formación y la individualización del Chi. Por otra parte, el Jing adquirido es producido a lo largo de toda la vida por las transformaciones metabólicas que dependen del Chi. Así, el Jing (innato) es indispensable para la formación, la individualización y la actividad del Chi que, a su vez, es necesario para la producción del Jing (adquirido), el cual completa, mantiene y compensa, en cierta medida, el Jing innato.
- CHI, o energía, es la fuerza vital del hombre. Suele manifestarse como funciones fisiológicas o como flujo de impulsos eléctricos fuera del cuerpo del hombre el Chi es la energía cósmica. En sentido amplio, conjunto de las energías y sustancias que están presentes en la naturaleza y el ser humano. Siendo la energía vital universal, el Chi está presente en todas las manifestaciones de la naturaleza. Según la antigua concepción, es el elemento fundamental en la constitución del universo, capaz de producir todas las cosas gracias a sus movimientos y sus transformaciones. Es indispensable para la constitución del organismo y el mantenimiento de su actividad vital.
- SHEN, o espíritu, es la conciencia, mente o alma del hombre, y controla al Jing y al Chi. Conjunto de funciones psíquicas y espirituales. Esto corresponde a la definición general del Shen. Sin embargo, éste se expresa más específicamente bajo cinco formas:
- · El Shen propiamente dicho, en relación con el Corazón, coordina el psiquismo y configura (como una computadora) al ser humano. Es responsable de la coherencia de la personalidad y se expresa en los aspectos más elevados de la inteligencia, particularmente en la capacidad de manejar las situaciones y de adaptarse en las mejores condiciones al medio que lo rodea, sacando partido de las energías exteriores e interiores del organismo
- El Hun, en relación con el Higado, genera los proyectos y proporciona toda su riqueza al inconsciente (sueños, deseos…). Es una fuerza dinámica que desencadena los impulsos necesarios para emprender una acción.
- El Po, en relación con los Pulmones, es la parte de la conciencia más corporal, que determina las acciones y reacciones del organismo destinadas a permitirle escoger, sin que intervenga la mente, lo que es útil para su supervivencia y rechazar lo que le es perjudicial. Se expresa en los instintos primarios (succión, deglución…) y más particularmente en el instinto de conservación, vinculado al apego inconsciente al cuerpo.
- El Yi, en relacion con el Bazo, es la parte de nuestra mente responsable del registro de las experiencias, de su clasificación, conservación, compilación y reformulación. Directamente unido a la memoria, gestiona la capacidad de integrar y de reproducir informaciones, ya que estas dos fases son complementarias, especialmente en el aprendizaje.
- El Zhi, en relación con los Riñones, corresponde a la voluntad, a la determinación, a la capacidad para realizar una intención. Es indispensable para llevar a término una acción. Aporta autoridad y afirmación del yo.
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Los Cinco Movimientos
La teoria de las Cinco Actividades Elementales (wu hsing) o Movimientos, explica en más profundidad las relaciones cosmológicas entre el hombre y el universo. A diferencia de los cinco elementos de la filosofía tradicional occidental, las Cinco Actividades Elementales son fuerzas activas, no elementos inertes. Las Cinco Actividades Elementales de la Madera, el Fuego, la Tierra, el Metal y el Agua abarcan todos los fenómenos de la naturaleza. Es un simbolismo que se aplica igualmente al hombre.
Estas cinco fuerzas cósmicas primordiales actúan según unas relaciones determinadas, basadas en sus características relativas. Cada una de las fuerzas es generada por otra, y dominada por una tercera.

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